Con la misma fuerza con la que el fujimorismo ha salido a cuestionar la calidad democrática de la elección de Maduro, deberían analizar la re-reelección del 2000. Claro, si es que quieren que su crítica sea creíble. Para los fujimoristas radicales, no existe comparación posible entre la re-reelección y la elección de Maduro. Para los antifujimoristas el caso de Fujimori es peor, ya que para ellos Fujimori implantó una dictadura cleptocrática. Ambas posiciones extremas se alejan de la realidad. Sin embargo, para este análisis, ninguna de las dos importa. Ese cerca de 25% de voto fujimorista lo seguirá siendo. Y el antifujimorista, ese que hace campaña en contra en base a mentiras como aquella de las 300,000 esterilizaciones forzadas, también lo seguirá siendo.
Lo que al fujimorismo debería importarle es el grupo de peruanos que ni está con ellos ni contra ellos. Para que ese grupo pueda verlos como una posibilidad en la política peruana, el fujimorismo tiene que demostrar que ha madurado. Que entiende sus raíces, que mantiene su ideología pero que puede hacer un análisis serio de sus faltas contra la democracia.
En lugar de sostener que ambas elecciones son situaciones diferentes que no pueden ser comparadas, deberían analizar bajo los mismos estándares con los que han analizado la elección de Maduro, si la elección del 2000 sufrió de debilidades semejantes. De encontrar similitudes y reconocerlas, el fujimorismo obtendría la autoridad que muchos le quieren negar.
Sin duda ambas elecciones tuvieron debilidades comunes. Los observadores de la re-reelección del 2000 afirmaron que existieron irregularidades. También reconocieron que estas irregularidades no eran suficientes para cuestionar el resultado, mas sí la calidad injusta del proceso electoral y la debilidad de las instituciones democráticas. Por ello, la OEA negoció con el Gobierno y la oposición la creación de una mesa de diálogo que fortaleciera la democracia en el Perú. En la elección de Maduro, las irregularidades ocurridas sí llevan a la posibilidad de cuestionar no solo el injusto proceso electoral, sino el resultado mismo de la elección. Sin embargo, la Unasur ha reconocido la legitimidad de la elección de Maduro y la OEA no parece presta a demostrar que una de sus atribuciones es la defensa de la democracia en Latinoamérica, sin importar la orientación ideológica del que la amenace.
Si tan solo el fujimorismo se diera cuenta de que si hiciera un análisis serio de la calidad de las instituciones democráticas durante su gobierno, eso le daría la legitimidad que necesita para que sus críticas contra Maduro y contra quienes atenten contra la democracia -como la posibilidad de una reelección conyugal- sean aceptadas.
En el 2011, los garantes convencieron a un segmento del país de que Keiko representaba una opción antidemocrática y que era Ollanta quien representaba la continuidad de la democracia. Si el nacionalismo insiste en la elección de Nadine, esto representará una interrupción de la democracia. Los fujimoristas deberían darse cuenta de que una autocrítica seria de la re-reelección sentaría un ejemplo de comportamiento democrático que les daría las credenciales que los garantes les quitaron.
Escribo para enfrentar lo "políticamente correcto", que constituye el mayor lastre del Perú. No formo ni he formado parte de partido político alguno y digo solo aquello en lo que creo, independientemente de a quién le guste y a quién no. Creo que estas razones son las que hacen de la irreverencia una virtud.
sábado, 27 de abril de 2013
sábado, 20 de abril de 2013
La conspiración del silencio
Raquel tiene doce años, vive en Tablada en Villa María del Triunfo. Su mamá sale a trabajar todos los días y la deja sola. Ella camina bajando el cerro para llegar al colegio. Este miércoles en la mañana un hombre tocó la puerta de su casa. Dijo ser de Sedapal. Ella le pidió que regrese más tarde, pero él la agarró del cuello y se metió a su casa. Raquel fue violada, cuando el hombre se fue, ella ensangrentada tuvo fuerzas para levantarse y gritar. Los vecinos salieron a ayudarla y agarraron al hombre, llevándolo a la comisaría. Esa noche, la policía decidió ponerlo en libertad, porque según dijeron no había pruebas suficientes que lo sindicaran como el violador de Raquel. Ello, pese a que el hombre tenía un maletín en el que llevaba varios calzones pequeños, de niñas como Raquel, ensangrentados. Un maletín lleno de trofeos de guerra. Pero ello no es suficiente para la policía.
Así, Raquel no solo fue violada a los doce años por un hombre adulto, en su propia casa. Sino que además, la policía del Perú no pudo cumplir con su rol de protegerla y reparar el daño que se le había hecho. Esta historia se repite todos los días. El 70% de las mujeres peruanas entre los 15-49 años han sufrido violencia física o sexual.
La violencia contra la mujer responde al control que busca ejercer un hombre sobre una mujer. Es una muestra de poder, de superioridad. El hombre la considera un objeto y reclama su derecho de propiedad a través de la violencia, o reclamando su derecho a poseerla cuando quiera. Él sabe que en el Perú la violación es un delito penado por ley, pero poco importa. En el Perú las leyes no se cumplen.
El 75% de las víctimas de violación son menores de edad. La primera experiencia sexual del 24% de las mujeres rurales fue forzada. Sin embargo la sociedad actúa como si aquí no sucediera nada. ¿No es esto suficiente para entender que la violencia contra la mujer es un problema de política pública? La violencia sexual contra la mujer no es considerada como lo que es: el problema más importante de seguridad ciudadana. Creemos que la violencia sexual pertenece al ámbito privado. No es algo que deba hacerse público. Algunos dirán que finalmente Raquel tuvo suerte, salió con vida y este episodio será olvidado. Raquel nunca en su vida olvidará el día que ese hombre tocó la puerta de su casa.
La violencia sexual no es una cosa de mujeres. La violencia sexual forma parte de la violencia que corroe al Perú. Las mujeres somos la mitad de la población del Perú. No somos objetos que necesitan ser protegidos, somos sujetos de derecho, ciudadanos en igualdad de condiciones. Y el Estado tiene la obligación de reconocernos como tal. Mientras sigamos callando y mirando para otro lado, olvidando a Raquel, mientras no levantemos la voz y sigamos permitiendo que se nos trate como objetos seremos parte de la conspiración del silencio.
Así, Raquel no solo fue violada a los doce años por un hombre adulto, en su propia casa. Sino que además, la policía del Perú no pudo cumplir con su rol de protegerla y reparar el daño que se le había hecho. Esta historia se repite todos los días. El 70% de las mujeres peruanas entre los 15-49 años han sufrido violencia física o sexual.
La violencia contra la mujer responde al control que busca ejercer un hombre sobre una mujer. Es una muestra de poder, de superioridad. El hombre la considera un objeto y reclama su derecho de propiedad a través de la violencia, o reclamando su derecho a poseerla cuando quiera. Él sabe que en el Perú la violación es un delito penado por ley, pero poco importa. En el Perú las leyes no se cumplen.
El 75% de las víctimas de violación son menores de edad. La primera experiencia sexual del 24% de las mujeres rurales fue forzada. Sin embargo la sociedad actúa como si aquí no sucediera nada. ¿No es esto suficiente para entender que la violencia contra la mujer es un problema de política pública? La violencia sexual contra la mujer no es considerada como lo que es: el problema más importante de seguridad ciudadana. Creemos que la violencia sexual pertenece al ámbito privado. No es algo que deba hacerse público. Algunos dirán que finalmente Raquel tuvo suerte, salió con vida y este episodio será olvidado. Raquel nunca en su vida olvidará el día que ese hombre tocó la puerta de su casa.
La violencia sexual no es una cosa de mujeres. La violencia sexual forma parte de la violencia que corroe al Perú. Las mujeres somos la mitad de la población del Perú. No somos objetos que necesitan ser protegidos, somos sujetos de derecho, ciudadanos en igualdad de condiciones. Y el Estado tiene la obligación de reconocernos como tal. Mientras sigamos callando y mirando para otro lado, olvidando a Raquel, mientras no levantemos la voz y sigamos permitiendo que se nos trate como objetos seremos parte de la conspiración del silencio.
sábado, 13 de abril de 2013
El marqués garante y su aprendiz
El marqués garante convenció al Perú que por el bien de la democracia había que impedir que el fujimorismo regresara al poder. Por ello, garantizó que el candidato Ollanta cumpliría con "la Hoja de Ruta", enterrando para siempre "la Gran Transformación". Garantizó también que el candidato no buscaría la reelección y respetaría las formas y el fondo de la democracia. En ese momento poco le importó que el candidato hubiese sido uno de esos caudillos financiados por Chávez a los que tanto critico, ni que sus condiciones democráticas eran, cuando menos, dudosas.
Así las cosas, el marqués garante ha salido presuroso a marcar distancia con el presidente Ollanta. Primero, diciendo que la ley no permite que Nadine postule en el 2016 y luego sosteniendo que su declaración sobre Chávez como ejemplo a seguir es un disparate.
¡Qué comodidad la del marqués garante! Sin asco pretende olvidar que los garantes están obligados frente al incumplimiento de sus garantizados. ¿Qué va a hacer para remediar el daño producido? Tendrá cuando menos que salir a pedir perdón por conducir al Perú por una senda que de pronto no se ve tan democrática. Además, deberá impedir que Nadine sea candidata haciendo oposición con la misma fuerza (o rabia) con la que la hizo contra Keiko.
¿Cómo va a justificar que de pronto "la Gran Transformación" ha vuelto a la palestra con la resucitación de empresas públicas y con los discursos de Nadine, quien dejando de lado la teoría de igualdad de oportunidades, hoy propone la de igualdad de resultados. Gran diferencia entre una visión liberal y una de izquierda. En la primera se empareja la cancha para que todos compitan en base a su esfuerzo, en la segunda, el Estado reparte a todos por igual. ¡El líder libertario que terminó siendo garante de una agenda de izquierda cavernaria! ¡Y prestando dos ministros!
¿Tendrá la hidalguía el marqués garante de asumir su responsabilidad? Permítame que lo dude. Esta es una muestra de los líderes que quieren jugar a la política sin asumir responsabilidades. Y vaya coincidencia, es lo mismo a lo que juega Nadine. Haciendo política con los recursos públicos a través de la inauguración de programas sociales, o viajando en representación del país a llevar la posición del Gobierno a foros internacionales. Sin rendir cuentas, sin asumir responsabilidad alguna. Ella inaugura programas sociales, pero quien sale a responder por la fallas de esos programas son "sus" ministras. Trivelli, Salas y Jara siempre listas a dejar que Nadine se lleve las palmas y a poner el cuerpo para protegerla.
¿Sabía usted que entre agosto y diciembre Nadine apareció 12 horas y 30 minutos en el canal del Estado? Esto equivale a 10 spots de 30 segundos diarios de publicidad gratuita. Que rápido se deshicieron de sus credenciales democráticas los flamantes ministros y asesores caviares, aquellos que un día lavaban banderas contra el fujimorismo.
Nadine no está haciendo nada más que seguir el ejemplo del marqués garante. Juega a la política, cosecha éxitos y se sacude de fracasos y responsabilidades.
Así las cosas, el marqués garante ha salido presuroso a marcar distancia con el presidente Ollanta. Primero, diciendo que la ley no permite que Nadine postule en el 2016 y luego sosteniendo que su declaración sobre Chávez como ejemplo a seguir es un disparate.
¡Qué comodidad la del marqués garante! Sin asco pretende olvidar que los garantes están obligados frente al incumplimiento de sus garantizados. ¿Qué va a hacer para remediar el daño producido? Tendrá cuando menos que salir a pedir perdón por conducir al Perú por una senda que de pronto no se ve tan democrática. Además, deberá impedir que Nadine sea candidata haciendo oposición con la misma fuerza (o rabia) con la que la hizo contra Keiko.
¿Cómo va a justificar que de pronto "la Gran Transformación" ha vuelto a la palestra con la resucitación de empresas públicas y con los discursos de Nadine, quien dejando de lado la teoría de igualdad de oportunidades, hoy propone la de igualdad de resultados. Gran diferencia entre una visión liberal y una de izquierda. En la primera se empareja la cancha para que todos compitan en base a su esfuerzo, en la segunda, el Estado reparte a todos por igual. ¡El líder libertario que terminó siendo garante de una agenda de izquierda cavernaria! ¡Y prestando dos ministros!
¿Tendrá la hidalguía el marqués garante de asumir su responsabilidad? Permítame que lo dude. Esta es una muestra de los líderes que quieren jugar a la política sin asumir responsabilidades. Y vaya coincidencia, es lo mismo a lo que juega Nadine. Haciendo política con los recursos públicos a través de la inauguración de programas sociales, o viajando en representación del país a llevar la posición del Gobierno a foros internacionales. Sin rendir cuentas, sin asumir responsabilidad alguna. Ella inaugura programas sociales, pero quien sale a responder por la fallas de esos programas son "sus" ministras. Trivelli, Salas y Jara siempre listas a dejar que Nadine se lleve las palmas y a poner el cuerpo para protegerla.
¿Sabía usted que entre agosto y diciembre Nadine apareció 12 horas y 30 minutos en el canal del Estado? Esto equivale a 10 spots de 30 segundos diarios de publicidad gratuita. Que rápido se deshicieron de sus credenciales democráticas los flamantes ministros y asesores caviares, aquellos que un día lavaban banderas contra el fujimorismo.
Nadine no está haciendo nada más que seguir el ejemplo del marqués garante. Juega a la política, cosecha éxitos y se sacude de fracasos y responsabilidades.
sábado, 30 de marzo de 2013
¿Dónde está la ministra de Educación?
El Perú y su complejo de superioridad que lo lleva a creerse el tigre asiático de Latinoamérica. Y olvida que los tigres asiáticos antes de serlo invirtieron considerablemente en educación. Pero incluso ellos palidecen al lado de Finlandia, país que invierte el 11% de su presupuesto en Educación.
Finlandia es el país que, desde la primera prueba PISA (2000), ha obtenido el primer lugar. Perú el 63 de 65. En Finlandia los niños empiezan el colegio a los 7 años. Durante la primaria tienen el mismo maestro para todos los cursos quien se ocupa de que ningún niño se retrase. No tienen calificaciones hasta 5 de primaria, ya que el objetivo es fortalecerlos emocionalmente.
El éxito de Finlandia está basado en tres estructuras fundamentales: los padres, los colegios y maestros y el acceso a recursos socio-culturales. Los padres se saben responsables de la educación y desarrollo de los hijos. La educación es completamente gratuita y los maestros son elegidos entre los mejores estudiantes. Se necesita una nota de 9 sobre 10 a lo largo de secundaria para ser aceptado en la carrera de educación. En Finlandia es un honor nacional ser maestro. Porque creen que la educación es la llave para el desarrollo de un país. La tercera herramienta, es el acceso a los recursos socio-culturales: bibliotecas, ludotecas, cines. Donde los niños pueden adquirir conocimientos y entretener su mente. El 80% de las familias acostumbra a ir a una biblioteca los fines de semana. ¿Cuántos peruanos conocen una biblioteca?
En Finlandia se dictan 608 horas lectivas en primaria. En el Perú 1100. ¿Sabía que cuando se aumentó el número de horas lectivas en el Peru no se amplió el currículo escolar? Hoy los profesores enseñan lo mismo que antes, solo que más despacio para llegar a la cantidad de horas establecidas por el MINEDU. Entonces ahora los niños deben empezar el colegio el 1 de marzo, mientras el sol del verano los sancocha, para "aprender" lo mismo que "aprendían" antes.
¿Aprender? En el Perú solo 3 de cada 10 niños entiende lo que lee y solo 15 de cada 100 niños de zonas urbanas pueden resolver problemas de matemáticas. Si un niño no entiende lo que lee ni puede resolver un problema de matemáticas se frustra y pierde el interés por aprender. Otro gran problema es la alta tasa de repetición. El 20% de niños de 6-11 está en un grado inferior al que le corresponde. Un adolescente que a los 15 sigue en primero de secundaria se siente avergonzado, lo más probable es que abandone el colegio. En el 2011, solo 63.1% de jóvenes a los 18 años había terminado la secundaria. En el área rural es 41.6%. Si desagregamos por nivel de pobreza, solo el 42.8% de pobres terminó la secundaria.
A más jóvenes sin educación, mayor pandillaje, consumo de drogas y delincuencia, mayor número de adolescentes embarazadas, menor número de gente capacitada y por lo tanto menor crecimiento económico y mayor carga para el Estado. ¿Sigue creyendo que al Perú no lo para nadie?
Finlandia es el país que, desde la primera prueba PISA (2000), ha obtenido el primer lugar. Perú el 63 de 65. En Finlandia los niños empiezan el colegio a los 7 años. Durante la primaria tienen el mismo maestro para todos los cursos quien se ocupa de que ningún niño se retrase. No tienen calificaciones hasta 5 de primaria, ya que el objetivo es fortalecerlos emocionalmente.
El éxito de Finlandia está basado en tres estructuras fundamentales: los padres, los colegios y maestros y el acceso a recursos socio-culturales. Los padres se saben responsables de la educación y desarrollo de los hijos. La educación es completamente gratuita y los maestros son elegidos entre los mejores estudiantes. Se necesita una nota de 9 sobre 10 a lo largo de secundaria para ser aceptado en la carrera de educación. En Finlandia es un honor nacional ser maestro. Porque creen que la educación es la llave para el desarrollo de un país. La tercera herramienta, es el acceso a los recursos socio-culturales: bibliotecas, ludotecas, cines. Donde los niños pueden adquirir conocimientos y entretener su mente. El 80% de las familias acostumbra a ir a una biblioteca los fines de semana. ¿Cuántos peruanos conocen una biblioteca?
En Finlandia se dictan 608 horas lectivas en primaria. En el Perú 1100. ¿Sabía que cuando se aumentó el número de horas lectivas en el Peru no se amplió el currículo escolar? Hoy los profesores enseñan lo mismo que antes, solo que más despacio para llegar a la cantidad de horas establecidas por el MINEDU. Entonces ahora los niños deben empezar el colegio el 1 de marzo, mientras el sol del verano los sancocha, para "aprender" lo mismo que "aprendían" antes.
¿Aprender? En el Perú solo 3 de cada 10 niños entiende lo que lee y solo 15 de cada 100 niños de zonas urbanas pueden resolver problemas de matemáticas. Si un niño no entiende lo que lee ni puede resolver un problema de matemáticas se frustra y pierde el interés por aprender. Otro gran problema es la alta tasa de repetición. El 20% de niños de 6-11 está en un grado inferior al que le corresponde. Un adolescente que a los 15 sigue en primero de secundaria se siente avergonzado, lo más probable es que abandone el colegio. En el 2011, solo 63.1% de jóvenes a los 18 años había terminado la secundaria. En el área rural es 41.6%. Si desagregamos por nivel de pobreza, solo el 42.8% de pobres terminó la secundaria.
A más jóvenes sin educación, mayor pandillaje, consumo de drogas y delincuencia, mayor número de adolescentes embarazadas, menor número de gente capacitada y por lo tanto menor crecimiento económico y mayor carga para el Estado. ¿Sigue creyendo que al Perú no lo para nadie?
sábado, 23 de marzo de 2013
El ciudadano nunca tiene la razón
Finalmente, la campaña por la revocatoria acabó y es momento que los limeños evaluemos el proceso electoral mirando al futuro. Tenemos un país fragmentado, partido en dos. Un lado que pretende ser el políticamente correcto, el de las manos blancas, la reserva moral y la honestidad. El otro que es acusado de corrupto, mafioso, vulgar y mentiroso. Y una clase política que contribuye irresponsablemente a acentuar esta fragmentación, sin pensar en el desarrollo del país.
La revocatoria buscaba que los ciudadanos decidieran si la gestión municipal había sido eficiente o no. Pero la alcaldesa, sus regidores y los intereses que los rodean plantearon erróneamente la elección como un problema entre honestos y mafiosos. Sin importar que en el primer grupo -los honestos- haya habido varias mentiras, regidores vacados por supuestos actos de corrupción, grandes intereses empresariales y un oscuro asesor. Más aun, a una semana de las elecciones aún no han transparentado el origen del financiamiento de su campaña.
La revocatoria nos mostró la clase política que tenemos. Por un lado, partidos capaces de someterse a alianzas contra natura, tratando de convencer a los ciudadanos que lo hacen por principios cuando en realidad es por intereses partidarios; y por el otro lado, partidos que promueven, sin transparencia alguna, iniciativas orientadas a satisfacer sus cálculos políticos.
Los actores políticos, haciendo espíritu de cuerpo, se escudaron en supuestos principios para evitar rendir cuentas. La discusión se basó en quién tiene la honra más grande y la moral más alta, cuando de lo que se trataba era de demostrar si es que tenían la capacidad necesaria para administrar la ciudad e implementar políticas públicas.
La clase política parece haberse convencido que la política en el país no debe hacer docencia. Ese tipo de política que en los países desarrollados permite que los ciudadanos conozcan cuáles son las alternativas de políticas publicas y tomen decisiones en base a sus bondades. Aquí no hay discusión sobre la mejor manera de invertir los impuestos para resolver el problema del transporte: si con más corredores o con un metro, si con participación privada mediante concesiones o mediante licitaciones supervisadas por el municipio. Esos temas que suponen que los ciudadanos sepan cómo se gasta su plata no se muestran ya sea por falta transparencia, o porque a los políticos no les importa la opinión ciudadana, o porque no se dan cuenta que el funcionario público es un empleado de los ciudadanos.
En el medio de esta revocatoria quedaron los limeños que quieren autoridades eficientes, que implementen políticas públicas basadas en evidencia y lo hagan adoptando mecanismos de buen gobierno como la transparencia, la rendición de cuentas y la participación ciudadana.
¿Hasta cuándo vamos a seguir permitiendo que un sector de la población se arrogue una autoridad moral superior a la del resto de peruanos? ¿Hasta cuándo los que no estamos de acuerdo con ellos tendremos que aguantar calificativos e insultos? Así no se construyen instituciones ni se fortalece la democracia, ambas necesarias para lograr cruzar el umbral del desarrollo.
La revocatoria buscaba que los ciudadanos decidieran si la gestión municipal había sido eficiente o no. Pero la alcaldesa, sus regidores y los intereses que los rodean plantearon erróneamente la elección como un problema entre honestos y mafiosos. Sin importar que en el primer grupo -los honestos- haya habido varias mentiras, regidores vacados por supuestos actos de corrupción, grandes intereses empresariales y un oscuro asesor. Más aun, a una semana de las elecciones aún no han transparentado el origen del financiamiento de su campaña.
La revocatoria nos mostró la clase política que tenemos. Por un lado, partidos capaces de someterse a alianzas contra natura, tratando de convencer a los ciudadanos que lo hacen por principios cuando en realidad es por intereses partidarios; y por el otro lado, partidos que promueven, sin transparencia alguna, iniciativas orientadas a satisfacer sus cálculos políticos.
Los actores políticos, haciendo espíritu de cuerpo, se escudaron en supuestos principios para evitar rendir cuentas. La discusión se basó en quién tiene la honra más grande y la moral más alta, cuando de lo que se trataba era de demostrar si es que tenían la capacidad necesaria para administrar la ciudad e implementar políticas públicas.
La clase política parece haberse convencido que la política en el país no debe hacer docencia. Ese tipo de política que en los países desarrollados permite que los ciudadanos conozcan cuáles son las alternativas de políticas publicas y tomen decisiones en base a sus bondades. Aquí no hay discusión sobre la mejor manera de invertir los impuestos para resolver el problema del transporte: si con más corredores o con un metro, si con participación privada mediante concesiones o mediante licitaciones supervisadas por el municipio. Esos temas que suponen que los ciudadanos sepan cómo se gasta su plata no se muestran ya sea por falta transparencia, o porque a los políticos no les importa la opinión ciudadana, o porque no se dan cuenta que el funcionario público es un empleado de los ciudadanos.
En el medio de esta revocatoria quedaron los limeños que quieren autoridades eficientes, que implementen políticas públicas basadas en evidencia y lo hagan adoptando mecanismos de buen gobierno como la transparencia, la rendición de cuentas y la participación ciudadana.
¿Hasta cuándo vamos a seguir permitiendo que un sector de la población se arrogue una autoridad moral superior a la del resto de peruanos? ¿Hasta cuándo los que no estamos de acuerdo con ellos tendremos que aguantar calificativos e insultos? Así no se construyen instituciones ni se fortalece la democracia, ambas necesarias para lograr cruzar el umbral del desarrollo.
sábado, 9 de marzo de 2013
Otra vez Sinesio
En su última columna, Sinesio López nos dice que aunque Venezuela durante el chavismo no fue una democracia liberal, tampoco fue una dictadura. "Una dictadura es un régimen cerrado que no se abre a los derechos de los ciudadanos, al juego de poderes y a la competencia política. Chávez, por el contrario, compitió en varios procesos electorales (...) y siempre se sometió al veredicto de las urnas." Para López los resultados más relevantes del chavismo fueron la expansión de las políticas sociales y la reducción de la pobreza.
¿Este Sinesio López es el mismo que sostiene que la principal característica del fujimorismo fue su carácter autocrático? ¿Es el mismo que no le da relevancia alguna a sus resultados económicos y sociales?
Hagamos un pequeño análisis comparativo entre los gobiernos de Chavez y Fujimori. Diversos académicos (O'Donnel, Schmitter, Diamond, Linz) concuerdan en que una democracia liberal debe tener ciertas características básicas: elecciones libres; independencia de poderes; autoridad electoral independiente; prensa libre; derecho de elegir y ser elegido; control civil sobre los militares; garantía de libertades civiles.
Los dos gobiernos tuvieron elecciones libres y tanto Chavez como Fujimori compitieron en varios procesos, perdiendo algunos. Ambos gobernantes tuvieron el control del Congreso y del PJ, con lo cual la independencia de poderes estaba limitada; no tenían autoridades electorales independientes; ambos impusieron limitaciones a la libertad de prensa, aunque a través de distintos métodos. Existió el derecho de elegir y ser elegido, aunque ambos gobernantes se encargaron de debilitar aún más la ya poco respetada clase política. Finalmente, las FF.AA. tuvieron un rol central en el mantenimiento de sus caudillos en el poder.
Estas características comunes deberían llevar al profesor López a sostener conclusiones similares frente a hechos similares. Sin embargo, pareciera que los análisis comparativos no lo convencen cuando se trata de analizar a quienes comparten su ideología.
López resalta el cambio social y económico del chavismo como el resultado positivo del régimen. Sin embargo, no es tan generoso con el fujimorismo. Podríamos sostener que Fujimori y Chavez tuvieron una preocupación prioritaria por redistribuir el ingreso y reducir la pobreza. El apoyo mayoritario de ambos en los sectores populares es una prueba objetiva de ello.
La gran diferencia: el manejo económico. Fujimori implementó un modelo de libre mercado, responsable del crecimiento económico que experimentamos, de la reducción de pobreza y del crecimiento de las clases medias. Mientras Chávez, según López, "incrementó la participación y el control del Estado en la economía, nacionalizó empresas estratégicas, manejó (de manera) centralizada la hacienda pública y el anclaje subsidiado de los precios." El resultado: una inflación cercana al 30% y un gasto público enorme, lo que hace que Venezuela hoy sea insostenible.
Sorprende ver cómo impunemente, la intelectualidad peruana, utiliza hechos y evidencias similares para extraer conclusiones diferentes, utilizando las herramientas analíticas a discreción. ¿Cuántos lectores y alumnos quedarán extraviados al apreciar tales contradicciones? Sería bueno, profesor López, recordar a Basadre cuando reclamaba: "Que el Perú no se pierda por la obra o inacción de los peruanos".
¿Este Sinesio López es el mismo que sostiene que la principal característica del fujimorismo fue su carácter autocrático? ¿Es el mismo que no le da relevancia alguna a sus resultados económicos y sociales?
Hagamos un pequeño análisis comparativo entre los gobiernos de Chavez y Fujimori. Diversos académicos (O'Donnel, Schmitter, Diamond, Linz) concuerdan en que una democracia liberal debe tener ciertas características básicas: elecciones libres; independencia de poderes; autoridad electoral independiente; prensa libre; derecho de elegir y ser elegido; control civil sobre los militares; garantía de libertades civiles.
Los dos gobiernos tuvieron elecciones libres y tanto Chavez como Fujimori compitieron en varios procesos, perdiendo algunos. Ambos gobernantes tuvieron el control del Congreso y del PJ, con lo cual la independencia de poderes estaba limitada; no tenían autoridades electorales independientes; ambos impusieron limitaciones a la libertad de prensa, aunque a través de distintos métodos. Existió el derecho de elegir y ser elegido, aunque ambos gobernantes se encargaron de debilitar aún más la ya poco respetada clase política. Finalmente, las FF.AA. tuvieron un rol central en el mantenimiento de sus caudillos en el poder.
Estas características comunes deberían llevar al profesor López a sostener conclusiones similares frente a hechos similares. Sin embargo, pareciera que los análisis comparativos no lo convencen cuando se trata de analizar a quienes comparten su ideología.
López resalta el cambio social y económico del chavismo como el resultado positivo del régimen. Sin embargo, no es tan generoso con el fujimorismo. Podríamos sostener que Fujimori y Chavez tuvieron una preocupación prioritaria por redistribuir el ingreso y reducir la pobreza. El apoyo mayoritario de ambos en los sectores populares es una prueba objetiva de ello.
La gran diferencia: el manejo económico. Fujimori implementó un modelo de libre mercado, responsable del crecimiento económico que experimentamos, de la reducción de pobreza y del crecimiento de las clases medias. Mientras Chávez, según López, "incrementó la participación y el control del Estado en la economía, nacionalizó empresas estratégicas, manejó (de manera) centralizada la hacienda pública y el anclaje subsidiado de los precios." El resultado: una inflación cercana al 30% y un gasto público enorme, lo que hace que Venezuela hoy sea insostenible.
Sorprende ver cómo impunemente, la intelectualidad peruana, utiliza hechos y evidencias similares para extraer conclusiones diferentes, utilizando las herramientas analíticas a discreción. ¿Cuántos lectores y alumnos quedarán extraviados al apreciar tales contradicciones? Sería bueno, profesor López, recordar a Basadre cuando reclamaba: "Que el Perú no se pierda por la obra o inacción de los peruanos".
sábado, 2 de marzo de 2013
¡Agua va!
En el Perú hay 530,000 niños menores de 5 años que sufren de desnutrición crónica. Esto es 1 de cada 5 niños. Al igual que con otros problemas, en Lima se cree que este es un tema de las poblaciones de la Sierra, donde en algunos casos como en Huancavelica la desnutrición infantil alcanza al 54.2%, lo que equivale a 30,000 niños. Lima cae en un error pues los niños limeños desnutridos casi doblan el número de los de Huancavelica, superando los 51,000.
Una causa de la desnutrición es la falta de higiene que facilita que los niños ingieran alimentos con bacterias, generando diarreas que les impiden absorber los nutrientes necesarios. El problema no es solo de falta de agua segura. Dean Spears acaba de publicar los resultados de una investigación ("How much international variation in child height can sanitation explain?") donde concluye que existe una correlación entre la defecación al aire libre -donde no hay baños ni letrinas- y la desnutrición infantil.
De acuerdo con cifras del INEI, el 66.2% de los hogares en el Perú cuenta con redes de desagüe. Mientras en Lima es el 82%. Sin embargo, el 5.7% de los hogares limeños utilizan un pozo ciego o letrina y 4% de familias en Lima no tiene ningún tipo de servicio higiénico. Es decir, más de 400,000 limeños no tienen acceso a baño ni letrina. En Huancavelica el número de familias sin acceso a servicios es 32.5%. Esto es 148,000 personas. Parecería que en los arenales de Lima alojamos a casi tres Huancavelicas.
¡Agua va! era el grito de advertencia que daban los vecinos antes de aventar por la puerta de su casa el contenido de las bacinicas. Esto, antes de los avances del Siglo XX en saneamiento. Hoy en los arenales de Lima ya no se utiliza el ¡Agua va! Pero sigue yendo. A veces en bolsas aventadas por los techos y que se conocen como baños voladores.
Todas estas cifras y anécdotas son una nueva evidencia de cómo la euforia del crecimiento económico nos enceguece a tal punto que no vemos cómo la miseria sigue alrededor nuestro.
La alcaldesa con sus aliados de PR y TyL -quienes impiden las inversiones en el país con el pretexto de que estas no benefician a las poblaciones- deberían darse cuenta que su prédica a favor de la equidad podría aplicarla en Lima. ¿Por qué no han trabajado para que 400,000 limeños tenga un baño o letrina?, ello habría contribuido a que muchos de los 51,000 niños que sufren desnutrición tengan una mejor salud. ¿Es acaso prioritario arreglar parques, entregar condecoraciones y fortalecer una supuesta ciudadanía? ¿De qué ciudadanía hablamos si 400,000 limeños no tienen acceso a un baño?
Alcaldesa, no se equivoque, las poblaciones más pobres no han sido persuadidas por sus opositores para revocarla. El rechazo de los segmentos más necesitados de la población es porque usted olvidó darles la oportunidad que les ofreció. Bien haría en dejar de leer a Chomsky y empezar con Amartya Sen.
Una causa de la desnutrición es la falta de higiene que facilita que los niños ingieran alimentos con bacterias, generando diarreas que les impiden absorber los nutrientes necesarios. El problema no es solo de falta de agua segura. Dean Spears acaba de publicar los resultados de una investigación ("How much international variation in child height can sanitation explain?") donde concluye que existe una correlación entre la defecación al aire libre -donde no hay baños ni letrinas- y la desnutrición infantil.
De acuerdo con cifras del INEI, el 66.2% de los hogares en el Perú cuenta con redes de desagüe. Mientras en Lima es el 82%. Sin embargo, el 5.7% de los hogares limeños utilizan un pozo ciego o letrina y 4% de familias en Lima no tiene ningún tipo de servicio higiénico. Es decir, más de 400,000 limeños no tienen acceso a baño ni letrina. En Huancavelica el número de familias sin acceso a servicios es 32.5%. Esto es 148,000 personas. Parecería que en los arenales de Lima alojamos a casi tres Huancavelicas.
¡Agua va! era el grito de advertencia que daban los vecinos antes de aventar por la puerta de su casa el contenido de las bacinicas. Esto, antes de los avances del Siglo XX en saneamiento. Hoy en los arenales de Lima ya no se utiliza el ¡Agua va! Pero sigue yendo. A veces en bolsas aventadas por los techos y que se conocen como baños voladores.
Todas estas cifras y anécdotas son una nueva evidencia de cómo la euforia del crecimiento económico nos enceguece a tal punto que no vemos cómo la miseria sigue alrededor nuestro.
La alcaldesa con sus aliados de PR y TyL -quienes impiden las inversiones en el país con el pretexto de que estas no benefician a las poblaciones- deberían darse cuenta que su prédica a favor de la equidad podría aplicarla en Lima. ¿Por qué no han trabajado para que 400,000 limeños tenga un baño o letrina?, ello habría contribuido a que muchos de los 51,000 niños que sufren desnutrición tengan una mejor salud. ¿Es acaso prioritario arreglar parques, entregar condecoraciones y fortalecer una supuesta ciudadanía? ¿De qué ciudadanía hablamos si 400,000 limeños no tienen acceso a un baño?
Alcaldesa, no se equivoque, las poblaciones más pobres no han sido persuadidas por sus opositores para revocarla. El rechazo de los segmentos más necesitados de la población es porque usted olvidó darles la oportunidad que les ofreció. Bien haría en dejar de leer a Chomsky y empezar con Amartya Sen.
sábado, 23 de febrero de 2013
No a las Magdalenas
Las lavanderías de Magdalena funcionaron en Irlanda entre 1920 y 1996. Mujeres consideradas promiscuas por el Estado eran recluidas por periodos que podían ir desde pocos meses hasta toda su vida, como en el caso de Margaret Bullen. Obligadas a lavar ropa, en silencio, sin la posibilidad de salir y sin sueldo. Las que se convirtieron en madres dentro del encierro fueron obligadas a darlos en adopción. El Primer Ministro Irlandés acaba de disculparse públicamente con las mujeres que fueron recluidas en estas lavanderías y con sus familias. Consideró el hecho como "una vergüenza nacional".
¿No deberíamos considerar una vergüenza nacional que el 70% de las mujeres peruanas entre los 15-49 hayan sufrido violencia física o sexual por parte de sus parejas?, ¿que la primera experiencia sexual del 24% de las mujeres rurales fuera forzada?, ¿qué 23% de las mujeres en Lima y 47% en Cusco hayan sido forzadas por sus parejas a tener sexo? ¿No es una vergüenza nacional que 1500 adolescentes sean víctimas de explotación sexual en La Rinconada?, ¿que "madrinas" prostituyan a sus "ahijadas" de 12 años por 5 soles en los puertos de Pucallpa? ¿No es una vergüenza nacional que no haya Estado que las proteja?
Una de las grandes barreras para acabar con la violencia contra la mujer es la actitud de la sociedad y los estereotipos. En el Perú, los medios contribuyen al asentamiento de estereotipos con producciones nacionales que presentan como modelos al macho sacavueltero y pendejo y a la mujer sumisa y buena madre que sufre en silencio. Las manifestaciones públicas y los carteles de brazos cruzados no van a acabar con la violencia contra la mujer. Menos aun si quienes las lideran participan en producciones nacionales que la fomentan. ¿Cuando Mónica Sánchez acepta el rol de "Charito" sufrida, sumisa, manejada por una suegra que es capaz de decirle al marido "sácala aunque sea de los pelos", no se da cuenta del efecto que eso tiene?
La violencia contra la mujer no es solo física o sexual. ¿Cuando Rosa trabaja 16-18 horas al día, seis días a la semana ganando S/.600, cuidando hijos ajenos, mientras deja a los suyos a cargo de una vecina en un arenal, no es eso violencia contra la mujer?
¿Cuando en el 2001 los congresistas del entonces oficialismo le gritaban "putas" a las congresistas fujimoristas, a las que luego suspendieron, no es eso violencia contra la mujer?
¿Cuántas mujeres pierden años recorriendo juzgados buscando el reconocimiento de sus hijos? ¿Cuántas luchan por una pensión para alimentarlos? ¿Cuántas solo reciben centavos porque los "valientes" ponen sus propiedades a nombre de sus amigotes y esconden sus ingresos? ¿Cuántos funcionarios públicos tienen juicios por alimentos? ¿No es acaso maltrato contra la mujer obligarla a iniciar un juicio para conseguir una pensión alimenticia para sus hijos?
Acabar con la violencia contra la mujer es responsabilidad de todos. La mujer peruana es luchadora, aguerrida y se levanta todos los días para forjar un futuro para ella y sus hijos. La sociedad y el Estado deben protegerla.
¿No deberíamos considerar una vergüenza nacional que el 70% de las mujeres peruanas entre los 15-49 hayan sufrido violencia física o sexual por parte de sus parejas?, ¿que la primera experiencia sexual del 24% de las mujeres rurales fuera forzada?, ¿qué 23% de las mujeres en Lima y 47% en Cusco hayan sido forzadas por sus parejas a tener sexo? ¿No es una vergüenza nacional que 1500 adolescentes sean víctimas de explotación sexual en La Rinconada?, ¿que "madrinas" prostituyan a sus "ahijadas" de 12 años por 5 soles en los puertos de Pucallpa? ¿No es una vergüenza nacional que no haya Estado que las proteja?
Una de las grandes barreras para acabar con la violencia contra la mujer es la actitud de la sociedad y los estereotipos. En el Perú, los medios contribuyen al asentamiento de estereotipos con producciones nacionales que presentan como modelos al macho sacavueltero y pendejo y a la mujer sumisa y buena madre que sufre en silencio. Las manifestaciones públicas y los carteles de brazos cruzados no van a acabar con la violencia contra la mujer. Menos aun si quienes las lideran participan en producciones nacionales que la fomentan. ¿Cuando Mónica Sánchez acepta el rol de "Charito" sufrida, sumisa, manejada por una suegra que es capaz de decirle al marido "sácala aunque sea de los pelos", no se da cuenta del efecto que eso tiene?
La violencia contra la mujer no es solo física o sexual. ¿Cuando Rosa trabaja 16-18 horas al día, seis días a la semana ganando S/.600, cuidando hijos ajenos, mientras deja a los suyos a cargo de una vecina en un arenal, no es eso violencia contra la mujer?
¿Cuando en el 2001 los congresistas del entonces oficialismo le gritaban "putas" a las congresistas fujimoristas, a las que luego suspendieron, no es eso violencia contra la mujer?
¿Cuántas mujeres pierden años recorriendo juzgados buscando el reconocimiento de sus hijos? ¿Cuántas luchan por una pensión para alimentarlos? ¿Cuántas solo reciben centavos porque los "valientes" ponen sus propiedades a nombre de sus amigotes y esconden sus ingresos? ¿Cuántos funcionarios públicos tienen juicios por alimentos? ¿No es acaso maltrato contra la mujer obligarla a iniciar un juicio para conseguir una pensión alimenticia para sus hijos?
Acabar con la violencia contra la mujer es responsabilidad de todos. La mujer peruana es luchadora, aguerrida y se levanta todos los días para forjar un futuro para ella y sus hijos. La sociedad y el Estado deben protegerla.
sábado, 16 de febrero de 2013
No se deje engañar
La caviarada ha sido aliada en tres triunfos electorales: con Toledo, con Villarán y con Ollanta. En las tres campañas han utilizado el mismo argumento: la decencia. Ellos son decentes y honestos; los que están contra ellos son corruptos, mafiosos y violadores de DD.HH.
En la campaña por la revocatoria lo utilizan nuevamente. Como en este caso la alcaldesa está en funciones han debido reconocer que cometió errores, pero que ha aprendido. Además, dicen que revocarla sería un error mayor porque eso implicaría que el nuevo alcalde deberá pasar por el mismo proceso de aprendizaje. Sostienen que la diferencia es que necesariamente el nuevo alcalde será mafioso y corrupto. Así pretenden asustar a los ciudadanos para que voten por el No. Léase, no están demostrando que la alcaldesa sea capaz de gobernar, no han mostrado sus obras, pero garantizan que es decente y honesta. ¿Y la mentirijilla de las 1200 escaleras que supuestamente construyó? ¿Es correcto contrabandear el logo del "No" en anuncios de obras públicas de la municipalidad? ¿No es utilizar fondos públicos?
¿Por qué una alcaldesa que se precia de ser decente y honesta contrata a un asesor tan oscuro? Olvidan convenientemente que Favre está vinculado a Lula, a escándalos de corrupción y a empresas brasileñas con intereses y contratos con la Munilima. ¿Acaso no es una leguleyada crear un "colectivo ciudadano" sin personería jurídica para evitar rendir cuentas de gastos de campaña, como sostuvo Anel? ¿No es ello el mayor ejemplo de falta de transparencia?
El segundo argumento usado para defender al NO ha sido atacar a la institución de la revocatoria. Como cada vez que se quiere satanizar algo se le echa la culpa al fujimorismo, ahora sostienen que fue Fujimori después del autogolpe quien la impuso para debilitar aún más a los partidos. Sin embargo, olvidan que fue De Soto con el ILD quien promovió los mecanismos de democracia participativa desde los ochentas. ¿Acaso la agenda del ILD era debilitar los partidos? Por el contrario, el ILD buscaba fortalecer la democracia y las instituciones.
¿Por qué el sector políticamente correcto quiere convencernos que está bien tener una autoridad que no tenga la capacidad para gobernar pero que sea decente? ¿Por qué los ciudadanos tienen que conformarse? El Perú necesita ciudadanos informados que elijan autoridades que estén preparadas para gobernar, que las obliguen a rendir cuentas y que participen activamente en la toma de decisiones de gobierno.
No olvidemos que las autoridades que elegimos no nos están haciendo un favor, son nuestros empleados y reciben un sueldo a cambio de su trabajo. No son becarios a los que llevamos a aprender como gobernar.
Como la pintan, la disyuntiva es: elegir autoridades honestas pero incapaces o autoridades corruptas que hacen obras. Como si no fuera posible encontrar autoridades capaces y honestas. Esta es la estrategia de la alcaldesa y su asesor Favre. No se deje engañar, la revocatoria solo busca definir si esta gestión ha sido eficiente o no. De ser revocada los ciudadanos elegirán libremente al nuevo alcalde.
En la campaña por la revocatoria lo utilizan nuevamente. Como en este caso la alcaldesa está en funciones han debido reconocer que cometió errores, pero que ha aprendido. Además, dicen que revocarla sería un error mayor porque eso implicaría que el nuevo alcalde deberá pasar por el mismo proceso de aprendizaje. Sostienen que la diferencia es que necesariamente el nuevo alcalde será mafioso y corrupto. Así pretenden asustar a los ciudadanos para que voten por el No. Léase, no están demostrando que la alcaldesa sea capaz de gobernar, no han mostrado sus obras, pero garantizan que es decente y honesta. ¿Y la mentirijilla de las 1200 escaleras que supuestamente construyó? ¿Es correcto contrabandear el logo del "No" en anuncios de obras públicas de la municipalidad? ¿No es utilizar fondos públicos?
¿Por qué una alcaldesa que se precia de ser decente y honesta contrata a un asesor tan oscuro? Olvidan convenientemente que Favre está vinculado a Lula, a escándalos de corrupción y a empresas brasileñas con intereses y contratos con la Munilima. ¿Acaso no es una leguleyada crear un "colectivo ciudadano" sin personería jurídica para evitar rendir cuentas de gastos de campaña, como sostuvo Anel? ¿No es ello el mayor ejemplo de falta de transparencia?
El segundo argumento usado para defender al NO ha sido atacar a la institución de la revocatoria. Como cada vez que se quiere satanizar algo se le echa la culpa al fujimorismo, ahora sostienen que fue Fujimori después del autogolpe quien la impuso para debilitar aún más a los partidos. Sin embargo, olvidan que fue De Soto con el ILD quien promovió los mecanismos de democracia participativa desde los ochentas. ¿Acaso la agenda del ILD era debilitar los partidos? Por el contrario, el ILD buscaba fortalecer la democracia y las instituciones.
¿Por qué el sector políticamente correcto quiere convencernos que está bien tener una autoridad que no tenga la capacidad para gobernar pero que sea decente? ¿Por qué los ciudadanos tienen que conformarse? El Perú necesita ciudadanos informados que elijan autoridades que estén preparadas para gobernar, que las obliguen a rendir cuentas y que participen activamente en la toma de decisiones de gobierno.
No olvidemos que las autoridades que elegimos no nos están haciendo un favor, son nuestros empleados y reciben un sueldo a cambio de su trabajo. No son becarios a los que llevamos a aprender como gobernar.
Como la pintan, la disyuntiva es: elegir autoridades honestas pero incapaces o autoridades corruptas que hacen obras. Como si no fuera posible encontrar autoridades capaces y honestas. Esta es la estrategia de la alcaldesa y su asesor Favre. No se deje engañar, la revocatoria solo busca definir si esta gestión ha sido eficiente o no. De ser revocada los ciudadanos elegirán libremente al nuevo alcalde.
sábado, 9 de febrero de 2013
Verdades y mentiras de la revocatoria
¿Es la revocatoria un mecanismo que debilita a la democracia representativa, a las instituciones y a los partidos? ¿Perjudica la gobernabilidad generando inestabilidad y caos? Quienes apoyan el "No", sostienen que esos son sus impactos negativos y que los revocadores representan fuerzas antidemocráticas. Si ello fuera cierto, EE.UU., Suiza, Canadá y Alemania no estarían dentro de las democracias más avanzadas y estables del mundo, pues tienen un uso intensivo de la democracia participativa (DP). Añaden que, en ausencia de instituciones, la DP pone en riesgo la democracia. ¡El error es sostener que en el Perú no existen instituciones! Sin duda son débiles, pero existen.
La revocatoria fue incorporada en la C93, con el referéndum y la iniciativa popular, como mecanismos de participación ciudadana. Formó parte de la propuesta de Democratización de las Decisiones de Gobierno del ILD desde los 80, cuando se trató de persuadir al gobierno de Belaunde y a su aliado el PPC -sin éxito- de que la participación en la toma de decisiones reduciría la captura de rentas.
La revocatoria es un mecanismo que incentiva a que las autoridades electas sean eficientes, rindan cuentas y respondan a los intereses de sus electores, ya que de no hacerlo, podrían ser revocadas. FREY sostiene que la DP obliga a los partidos a romper con los intereses creados y las prácticas mercantilistas. Estimula la competencia política e incentiva a los partidos tradicionales a responder a sus electores y así ser capaces de hacer frente a los cambios sociales. BUDGE demuestra que los argumentos sobre los impactos negativos de la DP son inconsistentes y que están basados en sus efectos sobre partidos dominantes. Además, considera que los efectos de la DP en la sensibilidad y respuesta (responsiveness) de los partidos a los ciudadanos están largamente subestimados. DAHL sostiene que la mayor participación e involucramiento de los ciudadanos en procesos políticos garantiza que los intereses diversos sean considerados en el debate político. Mientras que TOLBERT concluye que cuando los partidos se muestran más sensibles a los intereses de los ciudadanos, la gobernabilidad mejora.
Como vemos, reconocidos estudiosos discrepan de los antirrevocadores. Pero actualmente los debates sobre instituciones no se limitan a opiniones académicas, se basan en evidencia empírica que analiza su impacto real. LANDER y BRANDLE han demostrado que aquellos cantones suizos donde se dio un mayor uso de la DP, cuentan con partidos más fuertes, con mayor cantidad de miembros inscritos y tienden a ser más modernos y profesionalizados.
Los antirrevocadores sostienen que la revocatoria es liderada por oscuros personajes. Pero olvidan que ello es responsabilidad de los partidos. Los revocadores han sintonizado con un sentimiento y voluntad política, generándose una acción colectiva (la revocatoria) para obtener un bien colectivo (revocar a la alcaldesa) (OSTROM). ¿Por qué los antirrevocadores no fueron capaces de generar el sentimiento contrario? ¿Por su falta de conexión con los electores? ¿Cómo pueden los ciudadanos canalizar su insatisfacción si quienes deben actuar como correas de transmisión en lugar de representarlos defienden intereses partidarios? Si el 65% apoya la revocatoria, es porque esta representa intereses individuales (percepción de mala gestión edil) que han podido ser agrupados detrás de una plataforma política común. Más allá de los intereses particulares de los revocadores, es evidente que hay un interés colectivo que la revocatoria ha aglutinado.
El objetivo de los mecanismos de la DP es lograr un balance de poder fortaleciendo a los ciudadanos y limitando el poder de las autoridades elegidas. Lamentablemente, las virtudes y defectos de la revocatoria no se han podido discutir con evidencias como las aquí presentadas. Sus detractores recurren al argumento de autoridad o a deslegitimar a los oponentes de manera personal (acusándolos de ignorantes o corruptos). Ellos tienen la verdad absoluta. Ellos son infalibles. Ellos saben y el resto no. Su dogmatismo o sus temores les impidieron entender que las ideas, como el mercado, evolucionan, y que la evidencia empírica ha venido destruyendo muchos dogmas. El debate en una democracia liberal es tan necesario como las libertades civiles o una prensa libre.
La revocatoria fue incorporada en la C93, con el referéndum y la iniciativa popular, como mecanismos de participación ciudadana. Formó parte de la propuesta de Democratización de las Decisiones de Gobierno del ILD desde los 80, cuando se trató de persuadir al gobierno de Belaunde y a su aliado el PPC -sin éxito- de que la participación en la toma de decisiones reduciría la captura de rentas.
La revocatoria es un mecanismo que incentiva a que las autoridades electas sean eficientes, rindan cuentas y respondan a los intereses de sus electores, ya que de no hacerlo, podrían ser revocadas. FREY sostiene que la DP obliga a los partidos a romper con los intereses creados y las prácticas mercantilistas. Estimula la competencia política e incentiva a los partidos tradicionales a responder a sus electores y así ser capaces de hacer frente a los cambios sociales. BUDGE demuestra que los argumentos sobre los impactos negativos de la DP son inconsistentes y que están basados en sus efectos sobre partidos dominantes. Además, considera que los efectos de la DP en la sensibilidad y respuesta (responsiveness) de los partidos a los ciudadanos están largamente subestimados. DAHL sostiene que la mayor participación e involucramiento de los ciudadanos en procesos políticos garantiza que los intereses diversos sean considerados en el debate político. Mientras que TOLBERT concluye que cuando los partidos se muestran más sensibles a los intereses de los ciudadanos, la gobernabilidad mejora.
Como vemos, reconocidos estudiosos discrepan de los antirrevocadores. Pero actualmente los debates sobre instituciones no se limitan a opiniones académicas, se basan en evidencia empírica que analiza su impacto real. LANDER y BRANDLE han demostrado que aquellos cantones suizos donde se dio un mayor uso de la DP, cuentan con partidos más fuertes, con mayor cantidad de miembros inscritos y tienden a ser más modernos y profesionalizados.
Los antirrevocadores sostienen que la revocatoria es liderada por oscuros personajes. Pero olvidan que ello es responsabilidad de los partidos. Los revocadores han sintonizado con un sentimiento y voluntad política, generándose una acción colectiva (la revocatoria) para obtener un bien colectivo (revocar a la alcaldesa) (OSTROM). ¿Por qué los antirrevocadores no fueron capaces de generar el sentimiento contrario? ¿Por su falta de conexión con los electores? ¿Cómo pueden los ciudadanos canalizar su insatisfacción si quienes deben actuar como correas de transmisión en lugar de representarlos defienden intereses partidarios? Si el 65% apoya la revocatoria, es porque esta representa intereses individuales (percepción de mala gestión edil) que han podido ser agrupados detrás de una plataforma política común. Más allá de los intereses particulares de los revocadores, es evidente que hay un interés colectivo que la revocatoria ha aglutinado.
El objetivo de los mecanismos de la DP es lograr un balance de poder fortaleciendo a los ciudadanos y limitando el poder de las autoridades elegidas. Lamentablemente, las virtudes y defectos de la revocatoria no se han podido discutir con evidencias como las aquí presentadas. Sus detractores recurren al argumento de autoridad o a deslegitimar a los oponentes de manera personal (acusándolos de ignorantes o corruptos). Ellos tienen la verdad absoluta. Ellos son infalibles. Ellos saben y el resto no. Su dogmatismo o sus temores les impidieron entender que las ideas, como el mercado, evolucionan, y que la evidencia empírica ha venido destruyendo muchos dogmas. El debate en una democracia liberal es tan necesario como las libertades civiles o una prensa libre.
sábado, 2 de febrero de 2013
Ni Aldo ni Alditus: Mariátegui
Siempre me ha causado gracia cómo la izquierda y la caviarada le pusieron la chapa de Alditus. Incapaces de llamarlo Mariátegui. Es más fuerte que ellos. Mariátegui solo hay uno, piensan. Y este engendro liberal no puede ser su nieto.
En mis años como columnista de Correo discrepé de Mariátegui muchas veces, y él de mí otras tantas. Pero jamás dejé de reconocer su valentía para decir las cosas y su compromiso con sus ideas y principios. Ni él dejó de publicarme. Mariátegui no defendía personas, ni las atacaba por quienes eran, sino por sus acciones, ideas y falta de principios.
El periodismo peruano, salvo muchas honrosas excepciones, es mercenario. Sus representantes, atrincherados desde grupos de interés, justifican lo injustificable, insultan a mansalva, tergiversan la verdad, hacen públicos audios obtenidos ilegalmente y acomodan argumentos como mejor les conviene para defender la causa que los banca. En el camino, sus lectores son sumidos en el oscurantismo de intereses privados, donde el bien común, la libertad, la democracia, las instituciones y la visión de país poco importan. Salvo para ser utilizados como títulos de presentación. Conocemos "demócratas" que utilizan la democracia como les conviene, "luchadores contra la corrupción y las mafias" que desaparecen cientos de miles de dólares donados. "Decentes" y "moralistas" que justifican la falta de transparencia en compras de casas de millones de dólares. Conocemos defensores de los DD.HH. que se ocupan de los DD.HH. de los terroristas que desangraron al Perú, pero jamás de las víctimas de esos terroristas, y menos si pertenecían a las FF.AA. y Policiales. Conocemos marqueses libertarios capaces de ser garantes de un líder nacionalista financiado por Chávez y sindicado como el Capitán Carlos. "Liberales" que callan atropellos y que no dicen nada cuando el manejo y las compras de las FF.AA. se cubren de un manto de oscuridad. ¿Sus patrones? Los poderes fácticos. Esos a los que la izquierda culpa de todo, pero que parecen perdonar cuando sus intereses coinciden.
Mariátegui defendió siempre el derecho de los dueños de medios a decidir su línea editorial. Yo coincido. Pero no por ello dejó de publicar columnas de opinión con las cuales disentía. Los gestos que tuvo con sus coleguitas no le han sido retribuidos. La salida del periodista considerado por la Encuesta del Poder como el más influyente del Perú no ha motivado ni una sola nota en otros diarios.
Mariátegui tuvo la valentía de enfrentarse a la caviarada y al sector políticamente correcto, de arrinconarlos, cuestionarlos y señalarles su doble moral. Se ganó su odio. Su estilo patán, malcriado y achorado los enfurece. Pero no podían dejar de leerlo.
La caviarada celebró al enterarse de que Mariátegui se iba, cualquiera diría que había muerto. Ello muestra su precariedad mental. Han celebrado la muerte del enemigo no porque lo vencieron, sino porque no tienen ya a nadie que se les enfrente. No celebren aún. Mariátegui seguirá mandándoles besitos desde donde esté.
En mis años como columnista de Correo discrepé de Mariátegui muchas veces, y él de mí otras tantas. Pero jamás dejé de reconocer su valentía para decir las cosas y su compromiso con sus ideas y principios. Ni él dejó de publicarme. Mariátegui no defendía personas, ni las atacaba por quienes eran, sino por sus acciones, ideas y falta de principios.
El periodismo peruano, salvo muchas honrosas excepciones, es mercenario. Sus representantes, atrincherados desde grupos de interés, justifican lo injustificable, insultan a mansalva, tergiversan la verdad, hacen públicos audios obtenidos ilegalmente y acomodan argumentos como mejor les conviene para defender la causa que los banca. En el camino, sus lectores son sumidos en el oscurantismo de intereses privados, donde el bien común, la libertad, la democracia, las instituciones y la visión de país poco importan. Salvo para ser utilizados como títulos de presentación. Conocemos "demócratas" que utilizan la democracia como les conviene, "luchadores contra la corrupción y las mafias" que desaparecen cientos de miles de dólares donados. "Decentes" y "moralistas" que justifican la falta de transparencia en compras de casas de millones de dólares. Conocemos defensores de los DD.HH. que se ocupan de los DD.HH. de los terroristas que desangraron al Perú, pero jamás de las víctimas de esos terroristas, y menos si pertenecían a las FF.AA. y Policiales. Conocemos marqueses libertarios capaces de ser garantes de un líder nacionalista financiado por Chávez y sindicado como el Capitán Carlos. "Liberales" que callan atropellos y que no dicen nada cuando el manejo y las compras de las FF.AA. se cubren de un manto de oscuridad. ¿Sus patrones? Los poderes fácticos. Esos a los que la izquierda culpa de todo, pero que parecen perdonar cuando sus intereses coinciden.
Mariátegui defendió siempre el derecho de los dueños de medios a decidir su línea editorial. Yo coincido. Pero no por ello dejó de publicar columnas de opinión con las cuales disentía. Los gestos que tuvo con sus coleguitas no le han sido retribuidos. La salida del periodista considerado por la Encuesta del Poder como el más influyente del Perú no ha motivado ni una sola nota en otros diarios.
Mariátegui tuvo la valentía de enfrentarse a la caviarada y al sector políticamente correcto, de arrinconarlos, cuestionarlos y señalarles su doble moral. Se ganó su odio. Su estilo patán, malcriado y achorado los enfurece. Pero no podían dejar de leerlo.
La caviarada celebró al enterarse de que Mariátegui se iba, cualquiera diría que había muerto. Ello muestra su precariedad mental. Han celebrado la muerte del enemigo no porque lo vencieron, sino porque no tienen ya a nadie que se les enfrente. No celebren aún. Mariátegui seguirá mandándoles besitos desde donde esté.
sábado, 26 de enero de 2013
Morir matando
El PPC anunció su apoyo al "No". Según Raul Castro, porque la revocatoria es un "injusto pedido formulado por un colectivo nada transparente". ¿Y el 65% de limeños que está a favor de la revocatoria?
La revocatoria es una institución democrática que, como la reelección, genera el incentivo para que las autoridades elegidas gobiernen eficientemente, sean transparentes, rindan cuentas y respondan a sus electores. La revocatoria beneficia a los ciudadanos en la medida en que les da el poder para evaluar a la autoridad elegida y decidir revocarla si es que no están satisfechos con su gestión. Si en el caso peruano la revocatoria está mal diseñada, debería regularse mejor. Eliminarla, como propone el PPC, no va a fortalecer la democracia ni la institucionalidad.
El PPC dice apoyar al "No" porque no está de acuerdo con la figura ni cree que sus regidores merecen ser revocados. Los regidores del PPC nos han dicho durante dos años que la alcaldesa llegó a la municipalidad sin un plan, que no estaba preparada para gobernar, que su gestión es ineficiente, que sus técnicos son incompetentes. Sostienen que todos los martes llevan propuestas al Concejo que no son escuchadas, que se les interrumpe, que Susana se para y se va y que FS impone su agenda sin saber lo que hacen. Que no rinden cuentas y que en lugar de haber cambios, ha habido rotación de los mismos funcionarios que demostraron ser incapaces. Y pese a ello, apoyan el "No".
La decisión de apoyar el "No" habría sido tomada por la cúpula del PPC, sin consulta con sus bases. Un partido que toma decisiones sin consultar. ¿Y la democracia interna?
En realidad, el PPC apoya el "No" porque teme perder el espacio político que han ganado sus regidores. El PPC no tiene fuerza a nivel nacional ni tiene gran representación; sin embargo, sus regidores han logrado ocupar un espacio importante.
El PPC ha decidido apoyar a Fuerza Social e indirectamente a Patria Roja. Esta es una muestra de cómo se sacrifican principios por intereses cortoplacistas. Ese es el gran problema del Perú: no tener líderes que tengan una visión de país. El PPC debió comprarse el pleito, liderar la revocatoria y luchar por que sus regidores no sean revocados.
Debieron entrar al ruedo y demostrar cómo se puede hacer política de manera transparente, con propuestas, sin insultos y sin mentiras, como la de las 1200 escaleras. El Perú tiene que aprender que no puede seguir siendo gobernado por improvisados.
El PPC pudo, terminada la revocatoria, liderar la campaña por la alcaldía, demostrar que hay líderes que están preparados para gobernar. Su elección no era entre apoyar a revocadores poco transparentes o a una alcaldesa inepta. Su elección debió ser la de liderar al 65% de limeños que quiere una gestión eficiente.
Le faltaron agallas para pelear un espacio legítimo, le faltó el temple del gallo Camarón de Chabuca para dar la pelea y, si era necesario, morir matando. El PPC acaba de perder una oportunidad más.
La revocatoria es una institución democrática que, como la reelección, genera el incentivo para que las autoridades elegidas gobiernen eficientemente, sean transparentes, rindan cuentas y respondan a sus electores. La revocatoria beneficia a los ciudadanos en la medida en que les da el poder para evaluar a la autoridad elegida y decidir revocarla si es que no están satisfechos con su gestión. Si en el caso peruano la revocatoria está mal diseñada, debería regularse mejor. Eliminarla, como propone el PPC, no va a fortalecer la democracia ni la institucionalidad.
El PPC dice apoyar al "No" porque no está de acuerdo con la figura ni cree que sus regidores merecen ser revocados. Los regidores del PPC nos han dicho durante dos años que la alcaldesa llegó a la municipalidad sin un plan, que no estaba preparada para gobernar, que su gestión es ineficiente, que sus técnicos son incompetentes. Sostienen que todos los martes llevan propuestas al Concejo que no son escuchadas, que se les interrumpe, que Susana se para y se va y que FS impone su agenda sin saber lo que hacen. Que no rinden cuentas y que en lugar de haber cambios, ha habido rotación de los mismos funcionarios que demostraron ser incapaces. Y pese a ello, apoyan el "No".
La decisión de apoyar el "No" habría sido tomada por la cúpula del PPC, sin consulta con sus bases. Un partido que toma decisiones sin consultar. ¿Y la democracia interna?
En realidad, el PPC apoya el "No" porque teme perder el espacio político que han ganado sus regidores. El PPC no tiene fuerza a nivel nacional ni tiene gran representación; sin embargo, sus regidores han logrado ocupar un espacio importante.
El PPC ha decidido apoyar a Fuerza Social e indirectamente a Patria Roja. Esta es una muestra de cómo se sacrifican principios por intereses cortoplacistas. Ese es el gran problema del Perú: no tener líderes que tengan una visión de país. El PPC debió comprarse el pleito, liderar la revocatoria y luchar por que sus regidores no sean revocados.
Debieron entrar al ruedo y demostrar cómo se puede hacer política de manera transparente, con propuestas, sin insultos y sin mentiras, como la de las 1200 escaleras. El Perú tiene que aprender que no puede seguir siendo gobernado por improvisados.
El PPC pudo, terminada la revocatoria, liderar la campaña por la alcaldía, demostrar que hay líderes que están preparados para gobernar. Su elección no era entre apoyar a revocadores poco transparentes o a una alcaldesa inepta. Su elección debió ser la de liderar al 65% de limeños que quiere una gestión eficiente.
Le faltaron agallas para pelear un espacio legítimo, le faltó el temple del gallo Camarón de Chabuca para dar la pelea y, si era necesario, morir matando. El PPC acaba de perder una oportunidad más.
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